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Mi hijo se va un mes de campamento!

El día de hoy mi hijo se fue un mes de campamento. 

La reacción más común de los niños que escuchan esto? Decir: cool! 😎

La reacción de la mayoría de los adultos que lo escuchan en cambio, parece ser una mezcla entre horror e incredulidad. 

Porqué querría mandar a mi hijo a un lugar lejos de nosotros, donde no está su familia, donde no tengo la certeza de lo que hará, lo que aprenderá, o le influenciará?
Bueno, se va no porque lo mandamos. 

Va porque lo desea. Lo decidió desde el año pasado después de pasar 13 días en Stomping Ground Camp y disfrutarlo al máximo. Luego vino la idea de ir 4 semanas al siguiente año, así que desde entonces comenzamos a ahorrar para que su anhelo se hiciera realidad.

Y llegó el día. Esta vez 5 de sus mejores amigos van también la primera semana. Está feliz de poder mostrarles el campamento y pasar tiempo juntos.

Encuentro muy valioso este tiempo para él. Pasarla de lo mejor en un lugar fascinante rodeado de hermosa naturaleza y oportunidades constantes para elegir lo que realmente desea hacer.

Para mi, es emocionante. Anhelo escuchar todas sus historias cuando vuelva y ver muchas fotografías.

Entiendo la preocupación que han manifestado los adultos: Un mes sin nosotros, con extraños, en un lugar tan lejano y como está éste mundo!  

Sin embargo, me da perspectiva no sólo la felicidad de mi hijo, sino también pensar en lo que la mayoría de los niños que van a la escuela tradicional viven: 

Durante la edad escolar (desde la primaria hasta la preparatoria) un niño pasará un promedio de 640 meses guiados por adultos que no son sus padres, en un ambiente muchas veces hostil, posiblemente en un edificio poco amigable con las necesidades reales de los niños y niñas, bajo la influencia de cientos sino miles de personas diferentes sin que necesariamente los padres tengan voz o voto. 

La parte más desafiante? Que muchos de esos niños y niñas ni siquiera quieren estar en la escuela o no tienen la libertad para elegir hacer lo que realmente desean, sino que se ven forzados a elegir el plan que alguien más estructuró para ellos.

Así que un mes, sin nosotros, en un ambiente que enfatiza su trabajo en la empatía radical y el respeto a los ritmos propios e intereses de cada niño y niña me parece una bendición, más que algo difícil o preocupante para afrontar.

Feliz verano!

Eucharisteo,

Tania 🙂

Posted in Familia, Self Directed Learning

Campamento Pisotones (^_^)

Una de las muchas bendiciones que recibimos el verano pasado -qué pronto pasó!!! 😱- fue que Abner pudo asistir a Stomping Ground Camp. Nada más y nada menos que por trece días.

Fue todo un suceso familiar porque se trataba del primer campamento overnigth en el que participaba mi hijo por tan largo tiempo. Por un par de días estuve angustiada esperando la llamada desde el campamento para decirme que necesito a recoger a mi hijo que no podía más de extrañar su casa. 

No pasó 😏

Lo que si recibí fue una llamada de él para pedirnos quedarse por más días, por lo bien que la estaba pasando!

De este lado del río Bravo los campamentos que duran varias semanas son muy comunes, pero éste robó nuestro corazón por estar basado en el respeto y la consideración al niño.

Básicamente, un lugar donde la libertad para elegir, la empatía y la confianza son la raíz que sostiene esta comunidad.

No hay horarios arbitrarios, no hay actividades obligatorias ni las agendas o intereses de los  adultos son superiores a las de los niños. Al contrario, los adultos sólo son FACILITADORES.

Quién no querría regresar ahí?

Eucaristheo,

Tania 😎

Posted in Crafts & Adventures, Self Directed Learning

Creepartments at #KidsBuild

  
Fue nuestro tercer año en #KisdBuild y al preguntarle qué quería armar esta vez, la respuesta fue contundente. 

Los dos años anteriores también fueron muy reveladores: Abner’s Chocolate Factory y una casa del árbol. 

Este es un panorama de la ciudad de Boston  que los niños armaron este años:

  
Qué querrá construir el siguiente año???

🙂